martes, 3 de agosto de 2010

En mi casa no hay nada prohibido pero no vayas a enamorarte, con el alba tendrás que marcharte, para no volver; olvidando que me has conocido, que una vez estuviste en mi cama..hay caprichos de amor que una dama no debe tener. Es mejor -le pedí- que te calles, no me gusta invertir en quimeras, me han traído hasta aquí tus caderas, no tu corazón.

No hay comentarios: