antes de rendirme, me fuiste eterno.
cuánta lógica te arrancó de mí, y cuánto recuerdo te dejó atado.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Engullimos de un sorbo la mentira que nos adula y bebemos gota a gota la verdad que nos amarga.
No hay comentarios:
Publicar un comentario